7 September 2008 2:00
Medalla por la persistencia de los jugadores.
Increíble pero cierto. ¡Qué pena de juventud!
Es la 1:50 de la madrugada, y estoy viendo a Olga y a Diego, cada uno por su lado, jugando uno con la consola en la tele y la otra con el ordenador. Desde hace 4 horas.
Son patéticos, la única conversación que tienen sin dejar de jugar es:
- Olga: “Tienes la tele muy alta, ¿no?”
- Diego: “Si”
- Olga: “Pues… baja el volumen”
- Diego: “Ahora no puedo, estoy en una carrera de coches y no puedo hacer las dos cosas a la vez porque me choco. ¡Buahh! ¡He perdido! y… ¿tú sigues perdiendo en tu partida de solitario?”
- Olga: “Sí. Llevo 3 intentos para conseguir hacer la misma partida y no me sale. ¡Hay un mosquito!”
- Diego: “Ya, si lo ves le das”
- Olga: “Vale. ¿Y por qué no pican al gato?”
- Diego: “Ja ja. Eso mismo pensaba yo, porque su cuerpo tiene más calor, debe ser que no les mola el pelo”
Aquí tienen mi medalla, por lo rancios que son. No saben divertirse. Y son cabezones jugando a lo mismo todo el rato perdiendo.


3 comentarios
7 September 2008 11:16
Vaya vaya, así que esas tenemos. Nos llamas rancios y cabezones (que ya seremos cabezotas, no cabezones). Me da que alguien no se va a Las Vegas…
7 September 2008 11:20
Sí voy a las Vegas. Sois muy divertidos, teneis unos planes muy buenos un sábado noche…
7 September 2008 11:21
Pelota…
No te cortes y deja un comentario